Dioniso el dios tracio - mitología griega - El alter Dionysos: el dios tracio


EL ALTER DIONYSOS: EL RASTRO DE DIOS


Dionisio por Caravaggio (1571-1610),
Galería Uffizi, Florencia (Italia)

Pagina 12

de Linda Torresin
Doctorado en Lenguas, Culturas y Sociedades Modernas
Universidad Ca 'Foscari (Venecia), 825519
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Argos, Lesbos, Eleutera, Olympia, Thasos y Delphi y Orchomenus, hasta la isla
misterioso de las costas atlánticas, allí y más
todavía allí, Dioniso se levanta, salta, baila, agarra, desgarra, deleita.
Entrelazando los colores similares de sangre en el arco iris de sus apariciones
vino a borbotones y espumoso. Dionisio agarrando brutalmente el
su presa haciéndola oscilar, arrastrándola a la locura, al crimen, a la
inmundicia; Dioniso de las viñas que maduran en un día, de las fuentes del vino,
de la bebida que embriaga y exalta. Este doble dios no estará al final
¿lo mismo?
M. Detienne, Dionysus al aire libre, trad. por M. Garin, Bari: Editori Laterza 19882, págs. 4-5.

Dionisio otro

Un dios extremadamente atípico en el panteón griego, Dionisio sigue siendo una de las deidades más esquivas y problemáticas. El nacimiento y la difusión de su culto siguen siendo tema de discusión entre los estudiosos, al igual que la naturaleza dual del dios continúa inquietando y fascinando.

Hijo de Zeus y mortal, Dioniso es el señor de los simposios, el campeón de la irracionalidad y el éxtasis desenfrenado. Si bien encarna el principio de la vida, Dionisio está asociado con la otra vida. Este dios "extranjero", tan diferente de los olímpicos, es al mismo tiempo la deidad más poliada de todas.1 Sacrificado por los titanes cuando aún era un niño y perseguido por los enemigos de su mensajero religioso, Dioniso a menudo se manifiesta como un vengativo y dios sangriento, a su vez perseguidor.

No hay, pues, brecha entre el Dioniso primitivo y el helénico: el punto de convergencia es la ambigüedad común a ambos, o más bien, la alteridad de la que está impregnada la naturaleza del dios.


Baco de Miguel Ángel (1475-1564),
Museo Nacional del Bargello, Florencia (Italia)

El dios tracio

En la tradición literaria griega, Dionisio se presenta como un dios de la vegetación originario de Tracia, una región que ocupa el extremo sureste de la Península Balcánica, actualmente dividida en Turquía, Grecia y Bulgaria. Entre los eruditos que afirman la procedencia tracia de Dioniso se encuentran K.O. Müller y E. Rohde2.

K.O. Müller destaca la importancia de la invasión y la manía divina, que a sus ojos constituyen el elemento más significativo del mito de Dionisio, prevaleciente incluso en la invención del vino. Rohde, por su parte, demuestra la difusión y centralidad del culto a Dionisio en Tracia4. No olvidemos que los poemas homéricos ya atestiguan la consolidación del fenómeno del menadismo5; Encontramos breves referencias al dios en la letra6. Para Heródoto, Dioniso cae, junto con Artemisa y Ares, en la tríada de las principales divinidades tracias7.

En la monografía de A. Fol Thracian orphism (1986) 8 este alter Dionisio es una deidad Urano-ctónica de carácter siniestro pero con una interpretación extremadamente compleja. Dios del trueno asociado - según las influencias indoiranias - al dragón o la serpiente, Dionysus-Zagreús9, sin embargo, también se asimila al sol, con una duplicidad icónica que parece ser la clave de la religión tracia10.

El culto tracio de Dioniso

El culto tracio a Dioniso fue inicialmente muy diferente al griego y más bien se acercó al culto de la Gran Madre de los Dioses (Cibeles) celebrado por los frigios, con un carácter orgiástico.

Originalmente, las fiestas pagadas a Dioniso consistían en una danza nocturna circular en un bosque sagrado (generalmente en una montaña) a la luz de antorchas. Fueron principalmente mujeres las que participaron en el ritual. Llevaban un traje particular hecho con pieles de zorro (bassára) con pieles de leonado añadidas, quizás con cuernos adheridos a la cabeza. En sus manos sostenían y agitaban serpientes sagradas para Sabatius, y thýrsoi, palos rodeados de hiedra y hojas de parra con una piña en la parte superior.

En las garras de los estados de invasión, que se alcanzaron con la ruidosa y excitante música de flautas, platillos, timbales de cobre -y todavía no, en esta etapa del culto, a través del vino-, las mujeres arrancaban y devoraban animales vivos predispuestos al sacrificio (diasparagmós)11.

Pero, ¿cuál es el significado profundo que parecen implicar las ceremonias dedicadas a Dioniso?


Dioniso y su séquito, relieve antiguo

La divina manía

Ya en la variante tracia del mito Dioniso es el mainómenos Diónysos (“FolleDioniso”) 12. Según M. El detuvo la manía que afecta a las bacantes se puede calificar como "un estado que se encuentra entre la enfermedad y la culpa" en el que "hay algo impuro", "una especie de mancha que reclama otra [...]: la impureza generada por el crimen, las manos sucias del infanticidio "13.

Generada por el pecado -que, en la mayoría de los casos, coincide con el desconocimiento del poder del dios-, la locura báquica exige una purificación (Katharmós) 14 que solo el Libertador (Lýsios) es capaz de dar a mystidés o mujeres iniciadas durante la ejecución de los ritos dionisíacos.

Allí manía divina, como herramienta catártica, permite a los seguidores de Dioniso redimir sus pecados y entrar en comunión mística con Dios (hieromanía)15.

Vino y sangre

Si bien es cierto que el vínculo de Dioniso con el vino se remonta a un período posterior, hay que reconocer que desde el principio el dios ha simbolizado la fuerza natural de la vida.

Dionysus Bryaktés (L'Esuberante) representa, como inventor del vino, "el brote de la vida húmeda y subterránea, lo que se encuentra en la cima de la escala de humores vitales, en la sangre hirviendo y en el vino espumoso" 16, que es lo que los griegos llaman gános17.

C’est à son affinité avec le ganos que Dionysos doit le don d’éveiller la joie quiest un des traits les plus milieux divers. L'épithète qu'on se plaît, en Béotienotamment, à joindre au nom de Dionysos en le qualifiant comme here dispensa "la joie à profusion" (polygéthès), se rencontre notamment chez Hésiode et chezPindare18.

Medicina o veneno, droga que eleva al hombre o lo transforma en bestia, el vino puro (ákratos) es, según el médico griego Androcides, "la sangre de la tierra" 19, pero su color recuerda también al de la sangre humana y está asociado inevitablemente a los más terribles juramentos y sacrificios sangrientos20.


Fuente de Dioniso
Jardines de Boboli, Florencia (Italia)

El sacrificio de Zagreo

El niño Dioniso es atraído por los Titanes, quienes, por orden de la envidiosa Hera, lo matan y desmembran su cuerpo en siete partes. Las piezas se hierven primero y luego se asan.21 Sin embargo, Zeus evita la comida caníbal, que aparece, cosquilleado por el perfume, y golpea a los titanes.22 Según el mito, la madre de los dioses, Rea, vuelve a ensamblar las extremidades de Dionisio 23. Atenea encuentra que el corazón todavía latiendo de Zagreoe lo lleva a Zeus, quien, según diferentes versiones del hierós lógos- se lo come o hace que Semele se lo coma, devolviendo así la vida al dios24.

La diasparagmós, ya presente en las celebraciones tracias en honor a Dioniso, por tanto, no debe interpretarse como una crueldad gratuita, sino como un esfuerzo por asimilar al dios muerto y resucitado25.

Altéré du sang de victimes humaines ou animales, mais à son tour égorgé et livréà la dévoration, Dionysos semblaitoffer dans son rôle ambigu de victime et dedieu des mystères la synthèse d'une histoire qui commençait avec la sauvagerie des Peuples de la Nature et s ' achevait dans la maturité spirituelle de la religion chrétienne, centro sur un dieu personal, immolé parce qu'il se sacrifie26.

Como el manía divina y los estados de trance causado por la música (y, más tarde, por el vino), el consumo de carne animal o humana es un ritual dionisíaco "de naturaleza ambigua" 27 que permite a los seguidores identificarse con el dios "devorador de carne cruda" (Ōmádios28,Ōmēstés29)30.


NOTA

1. Véase C. Isler-Kerényj, Dionysos en Grecia arcaica. El aporte de las imágenes, Pisa-Roma: Institutos Internacionales de Publicaciones y Poligráficos 2001, p. 233.

2. Sin embargo, muchos expertos rechazan la hipótesis del origen tracio de Dioniso al afirmar una caracterización agrícola más arcaica del dios y una posible procedencia griega o al rastrearlo hasta un área territorial no tracia, por ejemplo, frigia o cretense (este es el caso de K. Kerényi, Dionisio. Arquetipo de vida indestructible, trad. por L. Del Corno, Milán: Adelphi Edizioni 19983, págs. 69-130). Que Dioniso se encuentra entre los dioses griegos más antiguos lo confirman algunas tablillas de Pilos y Chania que datan del segundo milenio antes de Cristo, así como la melia de cerámica del siglo VII. ANTES DE CRISTO. (véase Isler-Kerényj, op. cit., pág. 28).

3. K.O. Müller, Kleine Schriften, II, 1848, pág. 28 y sigs.

4. E. Rohde, Psique. Seelencult und Unsterblichkeitsglaube der Griechen, Darmstadt: Wissenschaftliche Buchgesellschaft 1991, II, págs. 1-37.

5. Homero, Ilíada VI, 132 y sigs., XXII, 460 y sigs.

6. V. A. Privitera, Dioniso en Homero y en la poesía griega arcaica, Roma: Ediciones Universitarias 1970.

7. Herodoto, Cuentos V, 7.

8. Fol, Trakijskijat orfizăm, Sofija: U. I. Sv. Kl. Ochridski 1986.El erudito búlgaro explora la imagen tracia de Dioniso también en Idem, Trakijskijat Dionis, nombre 1: Zagrej, Sofija: U. Ochridski 1991. Fol,Antični ostatăci contra običaja Kukerov den, en II meždunaroden kongres po bălgaristika.Dokladi. Folklor, t. 15, Sofija 1988, págs. 388-396.

9. El título Zagreús significa "caza-caza" (ver K. Kerényi, op. cit., págs. 95-101) y alude a ritos homofágicos.

10. El fides del ámbito tracio parecería, por tanto, presuponer la coexistencia de los misterios órficos (solares) con los dionisíacos (Chthons).

11. Esta descripción del culto dionisíaco a nivel tracio está tomada de Eurípides,Bacantes 699-711; Clemente Alessandrino, Protrept. 2, 12; Arnobio,Adv. nat. 5; E. Rohde, op. 8 y sigs.

12. La expresión es de Homero en Ilíada VI, 132.

13. M. Detienne, Dionisio al aire libre cit., pág. 31. En el maníav. H. Jeanmaire, Dionysos. Histoire du culte de Bacchus, París: Payot 1970, págs. 105-156. Los ataques de frenesí (lýssa, oïstros), que recuerdan los síntomas neuróticos modernos y el estado de posesión en los exorcismos (cf. Ibid, p. 106 y ss.), Antes del advenimiento de la religión de Dioniso se interpretaban como "la conséquenced'un état démoniaque, de l'Invention d'une puissance divine, daimôn”(Ibídem, pag. 109). La personificación de la manía divina es la hija de ZeusAte, que camina con ligereza sobre la cabeza de los mortales y los dioses, induciéndolos a pecar. hýbris (cf. Ibídem). La maceta es identificable con la gorgóneion, colgante de terror apotropaico que representa la cabeza de una Gorgona, difundido en el arte griego del siglo VIII aC: "De fait, le masque terrifiantet, par là même, marquants de sa personnalité et qui contribue à lui communiquerce dynamisme auquel il faut toujours revenir pour concevoir la puissance d'expansionde son culte et la popularité qu'il s'est aquise dans des apotropaïque du Gorgoneion, avec les yeux desorbités, les traits monstrueux, le ricanement de la bouche et laprojection de la langue, s'il est l'expression même des puissances infernales, respondió au type du possédé démoniaque "(Ivi, p. 110).

14. El manía es de hecho "el conocimiento de la impureza en la violencia de un engaño que pretende ser purificado" (M. Detienne, Dionisio al aire libre cit., pág. 37).

15. Elékstasis lleva a las ménades a identificarse completamente, hasta fusionarse, con el propio Dioniso: "Aber die Ekstasis, die zeitweilige alienatio mentisim dionysischen Cult gilt nicht als ein flatterndes Umirren der Seele en Gebieteneines leeren Wahnes, sondern als eine Hieromanie, ein heiliger Wahnsinn, in demdie Seele, dem Leibe entflogen, sich mit der Gottheit vereinigt. Sie ist nun beiund in dem Gotte, im Zustand des „Enthusiasmos“; die von diesem Ergriffenen sindἔνϑεοι, sie leben und sind in dem Gotte; noch im endlichen Ich fühlen und geniessensie die Fülle unendlicher Lebenskraft ”(E. cit., págs. 19-20).

16. 91.

17. El plazo gános, usado para indicar vino puro, está atestiguado en Esquilo, Persas 614-615 y Filoxeno de Lefkada, fragm. 836C ed. Página (PoetaeMelici Graeci). Así es como H. Jeanmaire ilustra su significado: "[...] levin, sang de la vigne, dans lequel on pensit que le feu s'unissait au principehumide, qui exerçait sur l'âme des effets tour à tour exaltants et terrifiants , si prêtait maravillosamente à simbolizador l'élément divin dont les Anciens croyaientreconnaître la manifestion dans l'épanouissement de la vie végétale. A mot quise rencontre chez les poètes tragiques et qui n'a point de correspondant dans notrelangue, ganos, témoigne de l'association qu'on établissait entre les idéesd'éclat et de scintillement, d'humidité vivifiante, d'aliment succulent et de joie. La pluie, les eaux courantes, les prairies arrosées, les fleurs ont du ganos, et aussi le miel que les abeilles en extraient, le lait que donnent les troupeaux. ganos de la vigne ou le ganos deDionysos ”(H. Jeanmaire, op. 27).

18. Ibíd.

19. Plinio, Nat. hist. XIV, 58.

20. 52.

21. “En la preparación de la comida de los Titanes, no solo fue importante el desmembramiento y la ebullición, sino también el hecho de que los trozos fueran asados ​​después de hervidos; y también fue importante el orden en el que tuvieron lugar las dos operaciones. Precisamente en relación con este orden se atestigua explícitamente que todo el procedimiento constituía un rito de misterio ”(K. Kerényi, op. 232). La comida de los titanes es condenada por los misterios órficos como un sacrificio fatal e impío, como un asesinato execrable (phónos): "En effet, en adoptant le schème 'bouilli suivi de rôti', les Orphiques entendent bien nier le procès qui fait du sacrificio, au niveau dela cuisine, un acte positif, une pratique à connotación 'progresiva'. Aller dubouilli au rôti, ou rôtir le bouilli, c’est, tout en respect l’apparence formelledu sacrificio, l’inverser du dedans, le détruire de l’intérieur après l’avoir condamnédu dehors. Le sacrificio est un mal; rien ne peut infléchir hijo orientación destino "(M. Detienne, Dionysos mis à mort, París: Gallimard 19982, p. 188).

22. La preparación de las comidas se describe en Orphicorum Fragmenta 34; 35; 210; 214 Kern. Los Titanes, de cuyas cenizas nacen los hombres, pueden interpretarse como la prefiguración mítica de la especie humana haciendo sacrificios (M. Detienne,Dionysos mis à mort cit., pág. 186). Si el sacrificio de Prometeo reconcilió las tareas de los hombres y los dioses, los titanes no tienen la función de mediadores sino que representan la miseria y la culpa de los hombres (cf. Ibídem, págs. 171, 185-188).

23. Philodemus, De pietate 44, pág. 16 (edición de Gomperz); Euphorion, fr.36 en J. U. Powell, Collectanea Alexandrina, Oxford 1925; Orphicorum Fragmenta36 Kern. “No se permitió que la razón de la búsqueda de las extremidades para volver a ensamblar cayera ni siquiera en el ámbito más amplio del mito dionisíaco. [...]. Autonoe [hermana de Semele, madre de Dionysus] tuvo que ir en busca de las piezas para ser ensambladas por Atteone [cazador, hijo de Autonoe], mutilado por sus propios perros que lo habían perseguido como un ciervo "(K. Kerényi, op. cit., pag. 233).

24. El corazón palpitante de Dioniso (ver Detienne, Dionisio al aire libre cit., págs. 83-94) simboliza, junto con el phallós, la krátos el poder vital perturbador del dios, capaz de vencer incluso a la muerte.

25. No es coincidencia que la carne del sacrificio no estuviera destinada a ser consumida (cf. cit., págs. 233-235).

26. Detienne, Dionysos mis à mort cit., pág. 9. Una lectura del mito de Dioniso en clave cristiana es la ofrecida por V. Macchioro, Zagreus.Estudios sobre orfismo, Florencia: Vallecchi Editore 1930.

27. Detienne, Dionysos mis à mort cit., pág. 151. No olvidemos que la homofagia y la aleofagia se consideran formas de barbarie en el mundo griego (v. Ibíd, págs.. 133-160).

28. Pórfido, De abstinentia II, 55; Alceo, fr. 129 Lobel-Page; OrpheiHymni XXX, 5; LII, 7.

29. Plutarco, Temístocles XIII; De cohibenda ira XIII.

30. "Goûter à la chair humaine et s'adonner à allélophagie font partie des comportementsqui visent à ensauvager l'homme et perment d'établir, par la posesion, un contactplus direct avec le surnaturel, en l'occurrence avec le Dionysos mangeur d "hommes" (M. Detienne, Dionysos mis à mort cit., pág. 9). La homofagia, como una salida de la condición humana y el sistema antitético de la ciudad, es el equivalente del vegetarianismo órfico (ver 197-198).

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